Boda Hotel Carlton; Bilbao : Paula y Nico

Una vez más volvemos con vosotros para enseñaros la fiesta que Paula y Nico prepararon para su gran día de boda. En ésta ocasión viajamos a una de las ciudades más bonitas de nuestro país, Bilbao. P ara estar en la estación otoñal y en el norte de España , la climatología  nos regaló un día espectacular de luz y calor.

Todo comienza en las habitaciones del céntrico y lujoso Hotel Carlton, dónde la pareja se preparó en dos suites fantásticas y pudimos empezar  a trabajar en un lugar perfecto para nuestra fotografía. Habitaciones llenas de rincones y luces para  a documentar nuestra historia, y en consecuencia  Lorena  y yo no parábamos de movernos aquí y allá para no perdernos  nada de lo que pudiera ocurrir en ellas.  Como vais a poder comprobar en unos segundos, Nico y Paula son pura energía.  Veréis que siempre sonríen y te hacen disfrutar cuando estás a su lado, ya que no puedes reprimir también contagiarte de su felicidad y más en un día tan grande como el que vivimos con ellos. No se separaron ni un momento el uno del otro, siempre permanecieron juntos y nos hicieron muy fácil el trabajo de fotografiar su boda. Un beso enorme y mil gracias a los dos y su familia, con la que ya teníamos un vinculo especial hace unos años.

La ceremonia tuvo lugar en la capilla de la Universidad Deusto, un lugar fantástico con una entrada preciosa llena de escaleras de mármol y  unos techos enormes, que junto con la decoración del edificio, obligaba a pararte cada 20 segundos y pensar desde dónde disparar. Ya en la salida de la ceremonia, pudimos ver como Nico preparó una gran sorpresa a Paula con decenas de globos de colores que todos los invitados lanzaron al aire a la vez, justo en el instante de poner la pareja el  pie en las escaleras que presidían el patio de la Universidad. Fue un momento precioso.

De allí nos movimos a la fiesta. Ya anocheciendo, y en el  restaurante,  los invitados divisaban un horizonte perfecto sentados a la mesa. Podíamos ver un cortado de tierra que nos llevaba al mar y al fondo las luces de la ciudad, que nos  enseñaban un cuadro nocturno precioso de Bilbao. Todo salió a la perfección y hasta altas horas de la madrugada pudimos disfrutar de todo lo que el lugar y los invitados ofrecieron para nuestras cámaras. Os dejamos con el resumen, esperamos que os guste.  Fuerte abrazo a todos.